La uveítis es una inflamación ocular que se produce en el interior del ojo, concretamente en la úvea. Pero… ¿por qué se producen las inflamaciones oculares asociadas a la úvea? Para comenzar hay que saber que la úvea es la capa media del ojo y se compone de tres partes:
  • El iris, que es lo que da color al ojo.
  • El cuerpo ciliar, que se ubica detrás del iris y se encarga de producir el humor acuoso y de adaptar la forma del cristalino al tipo de enfoque.
  • La coroides, una membrana vascular que se encuentra entre la retina y la esclera.
Se estima que entre un 10 y un 15% de los casos de ceguera en los países desarrollados, son provocados por esta patología. Existen tres tipos de uveítis dependiendo de la zona de la úvea que presente la inflamación.
  • Uveítis anterior, si las inflamaciones oculares se producen en la parte más anterior de la úvea, es decir en el iris. Este tipo de uveítis suele iniciarse de forma repentina y puede desaparecer y reaparecer con el tiempo.
  • Uveítis intermedia, afecta a la parte central del ojo donde se encuentra el cuerpo ciliar. Puede ser cíclica y experimentar mejorías o agravamientos.
  • Uveítis posterior, que provoca inflamación en la parte más posterior del ojo.
En los casos más graves, la uveítis afecta a todo el ojo, es lo que conocemos como panuveítis.

¿Por qué se producen las inflamaciones oculares asociadas a la úvea?

La aparición de uveítis se debe a causas tan diversas que hay que estudiar cada caso particular para encontrar el origen. Puede estar vinculada a procesos infecciosos por virus como el Herpes o VIH, bacterias como la sífilis o la tuberculosis, o parásitos como la toxoplasmosis. También puede estar originada por enfermedades sistémicas como la artritis o la sarcoidosis, entre otras.

 

inflamaciones oculares asociadas a la úvea

¿Qué síntomas manifiestan las personas con uveitis?

Los síntomas que experimenta el paciente difieren según la localización de la inflamación. La uveítis anterior e intermedia provocan dolor ocular, lagrimeo, enrojecimiento, visión borrosa y fotofobia. La uveítis posterior tiende a presentar pérdida de visión o miodesopsias (moscas volantes en el ojo). La lesión se puede presentar en un solo ojo o en ambos, y puede desarrollarse de manera gradual o aparecer repentinamente. Es bastante frecuente que haya recaídas crónicas.

Cómo se curan las inflamaciones oculares asociadas a la úvea?

El tratamiento prescrito depende de la causa que haya provocado la inflamación. Dependiendo del paciente, se tratará con antibióticos o corticoides, aplicados en forma de colirio, por vía oral o a través de inyecciones. En los casos de uveítis crónicas se puede precisar el uso de inmunomoduladores que sirven para controlar la inflamación. En ocasiones, el tratamiento es de por vida, por lo que el paciente se debe someter a un seguimiento constante en su clínica oftalmológica.
También puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica para tratar posibles daños derivados de la inflamación intraocular, como pueden ser hemorragias, cataratas, desprendimiento de retina o glaucoma.
 

Prevención gracias a las exploraciones oculares periódicas

La mejor forma de prevenir las inflamaciones oculares asociadas a la úvea es someterse periódicamente a una exploración ocular completa, en especial si se padece una enfermedad crónica sistémica que afecte a cualquier otra parte del organismo.
Si necesitas la valoración de un especialista, solicita una visita en la Clínica Oftalmológica García de Oteyza. Puedes contactarnos en el teléfono 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.